viernes, 21 de agosto de 2009

indiferencia


¿Puede ser el "pasotismo" una forma de encerrarse en sí?¿quizá una forma de protegerse del dolor?
En este tiempo que ha pasado desde lo sucedido, he reflexionado a cerca de mi comportamiento indeferente hacia todo (o casi todo) y he llegado a la conclusión de que es una manera, MI MANERA, de evitar el sufrimiento.
Mi subconsciente, siempre mucho más listo que mi propio consciente, me iba preparando para evitar el dolor. Creo que me enviaba estos sueños tan certeros para mostrarme como eran las cosas en realidad. Me iba creando una coraza fuerte a base de pequeños (y a veces grandes) olvidos, mientras me preparaba una red que amortiguara el golpe cuando me hacía darme cuenta que las cosas no eran como yo creia (o quería) sino de una manera bastante diferente.
De esta forma yo veía dos realidades, la que era convertida en lo que yo quería y la que era y en realidad sucedía.
Así, de modo natural me he ido preparando para algo que sabía que ocurriría pero que no quería ver.
El caso es que en un día de reflexión me di cuenta que tanta indiferencia no podia ser buena. Si algo que me importaba tanto en un principio, en poco tiempo me da igual, es porque algo no anda bien.
¿Qué me está pasando? ¿Me estoy convirtiendo en la mujer de hielo? Tanto es así que ni la llama más intensa ha sido capaz de destruir mi armadura...
Y es triste, porque, sin querer, me he ido encerrando en mi misma. Me he vuelto una egoista y solo pienso en mi, aunque a veces solo me dedico a ver como suceden las cosas en mi vida y ni siquiera disfruto de ellas...
Una amiga me dijo que una vez descubierto el problema, solo queda ponerle la solución, pero...¿quiero hacerlo?

miércoles, 3 de junio de 2009

Incertidumbre


¿Cuan corta puede ser la vida? Eso nunca lo sabemos. En el momento menos esperado se acaba y punto. No hay nada más.
¿Qué pasaría si supiéramos como vamos a morir?
Hay personas a las que les encantaría saberlo porque, dicen, sabiendo el tiempo que les queda lo aprovecharían mucho mejor haciendo todo lo que les gusta sin perder un instante. Otros, en cambio, preferirían no saberlo, pues pasarían su tiempo pensando que se les acaba, que se van y dejan atrás personas y cosas queridas y estarían siempre tristes.
Pero, en realidad, ¿sabemos como reaccionaríamos? ¿sería la persona alegre y positiva así hasta el final? ¿el triste y deprimido no llegaría nunca a reaccionar?

Yo creo que todos tenemos un límite tanto por arriba como por abajo y la persona más alegre y positiva sucumbiría bajo la presión de saber que se le escapa el tiempo, que sus horas están contadas y todo lo que quiere, al final quedará atrás; igualmente, pasado un tiempo, el deprimido despertaría por un instante, aunque sea corto, para lanzarse a la piscina y realizar alguno de sus deseos más profundos.

En mi caso, creo que sería más bien del segundo "grupo". Por lo general suelo ser bastante negativa, pero quizá me sorprenda a mi misma...¡¿quién sabe?! Lo que sí tengo claro es que no me gustaría saberlo. Desaparecería la emoción e la vida, la incertidumbre del qué pasará mañana o donde estaré el mes que viene...

domingo, 24 de mayo de 2009

tic tac


Al ritmo del tic tac, decidí salir a recuperar el tiempo perdido...pero al cabo de unos minutos me di cuenta de que había perdido más horas que segundos había encontrado.

Pero después pensé...

En el momento en el que dejas de luchar contra él, el tiempo se pone de tu parte.

miércoles, 15 de abril de 2009

Semana Santa...


Desde hace muchos años (ya casi no recuerdo cuántos) he pasado la Semana santa fuera de Granada. Siempre nos íbamos en viaje familiar a cualquier parte del mundo para evadir nuestros problemas por unos días.
Este año, sin embargo, no he podido disfrutar de vacaciones en estas fechas, así que me propuse que fuera ésta una semana cultural. Siempre me habían contado lo bonita e impresionante que es la Semana Santa granadina, con su Cristo de los Gitanos por la Cuesta del Chapiz o el Silencio por la Carrera del Darro... Así que me propuse ver todos y cada uno de los pasos en los sitios "recomendados".

En realidad, las procesiones nunca me han gustado. Cada paso que he visto en mi vida (siempre con alguna excepción) me ha producido un sentimiento de tristeza, pena o melancolía. Incluso cuando era pequeña, que me quedaba en casa de mi abuela y veía algunas procesiones desde el balcón, las ganas de llorar que me provocaba eran tan intensas que prefería esconderme. Y me gustaría aclarar que este sentimiento de tristeza no estaba unido al sentimiento religioso...

La cuestión es que he disfrutado de la cultura granadina al máximo. He visto un gran numero de pasos (no todos como me hubiera gustado) y he descubierto una Granada diferente. Me he vuelto a enamorar de mi ciudad, a la que tenia un poco olvidada (eclipsada por el encanto italiano), de sus barrios antiguos, de su Alhambra, de su gente... Pero también he aprendido que este sentimiento de tristeza no se pasa con los años.
Así pues, tengo claro que he disfrutado del momento, y no sé lo que me deparará la Semana Santa del año próximo, pero seguro que no será igual que esta.

jueves, 2 de abril de 2009

escapadita



Nunca olvidaré la primera vez que estuve frente a Fontana di Trevi: eran las 3 de la madrugada, despues de un dia de fiesta, pues era el "1º Maggio" y en Roma habia una gran fiesta con conciertos durante todo el día y mucho alcohol de por medio...
Despues de un largo paseo desde San Giovanni, pasando por el Colisseo y los Foros Romanos (intentando bajar nuestro nivel de alcohol en sangre) decidimos buscar la fuente más famosa de esta ciudad. Según nos acercabamos por las calles estrechas y torcidas, el sonido del agua se hacia cada vez más intenso. Tanto, que nos parecia estar acercandonos a unas cataratas del tamaño de las del Iguazú.
Una amiga decidio taparme los ojos y guiarme hasta la fuente siguiendo solo el sonido del agua. Y cuando estuve frente a ella me quitó las manos de la cara y me dejó allí, plantada delante de la misma.

Nunca imaginé que fuese tan grande. Me impresionó que estuviera situada entre callejones y que la encontraramos al girar una callecita... Despues de un rato contemplándola, desee que aquella noche no terminara nunca, pues el sonido del agua cayendo, la oscuridad y, sobre todo, que estaba alli solo para nosotros, sabia que no se volvería a repetir.

Después de aquel día he vuelto varias veces a Roma y cada día que he pasado en esa ciudad he ido a ver la fuente, pero nunca a vuelto a ser igual que aquel día...

Este año vuelvo a Roma. Cada vez que voy es una ilusión, un deseo hecho realidad. Y como no, esta vez tambien visitaré "La Fontana"

miércoles, 1 de abril de 2009

entusiasmada...


Y con el tiempo, lo que pensé que eran amores, solo fueron entusiasmos...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Disfraces...



Este fin de semana tengo una fiesta de cumpleaños, pero será una fiesta de disfraces temática: películas.
Mis amigas y yo hemos decidido ir de "películas de bollywood" para lo cual llevamos unos cuantos días buscando información. Entre todas las cosas que vi, estaba esta foto que explica como ponerse un Sari. Y aunque parece fácil, no tengo muy claro si nos quedará tan bien como a la modelo, o como dice una amiga, seremos orugas liadas en un capullo... :D
En fin, eso no lo sabremos hasta que llegue el domingo... aunque lo que importa no es cómo iremos, sino lo que nos riamos!


PD probad a ver si con la explicación del dibujo sois capaces de que os quede como a la modelo de foto!! jejeje

lunes, 19 de enero de 2009

Cosas de la vida



¡Qué curiosa es la vida!
Resulta que hago un blog-chorra en el que escribo tonterias y curiosidades de mi vida cotidiana. Un dia mirando por la red vi una cosa que me gustó y copié la idea: un faro que me ilumina en el camino... y busqué fotos de faros que me inspirasen. La foto que pongo hoy fue la que finalmente seleccioné.
En realidad no sabia donde estaba ese faro ni si lo vería alguna vez. Pero la vida es así y después de Navidad decidí hacer un viaje relampago a cualquier parte del mundo y las casualidades me llevaron a Gran Canarias, a visitar a unos amigos.
No tenia ni idea de que el faro que seleccioné estaba allí, ni que iria a visitarlo y estar tan cerca del mismo... Pero, sobre todo, lo que no sabia es que el faro que elegí para que iluminase mi camino, sería el mismo que me anunciaría una triste noticia... En aquella increible playa y bajo la luz de ese mismo faro, me enteré de que mi abuela por parte de madre habia decidido dejarnos para pasar a una mejor vida con el resto de su familia.
Curiosidad o ironia de la vida, el caso es que ese faro ilumina mi camino, pero en otra parte del mundo, otro faro se apagó dejando a oscuras un pedacito de mi corazón...