miércoles, 3 de junio de 2009

Incertidumbre


¿Cuan corta puede ser la vida? Eso nunca lo sabemos. En el momento menos esperado se acaba y punto. No hay nada más.
¿Qué pasaría si supiéramos como vamos a morir?
Hay personas a las que les encantaría saberlo porque, dicen, sabiendo el tiempo que les queda lo aprovecharían mucho mejor haciendo todo lo que les gusta sin perder un instante. Otros, en cambio, preferirían no saberlo, pues pasarían su tiempo pensando que se les acaba, que se van y dejan atrás personas y cosas queridas y estarían siempre tristes.
Pero, en realidad, ¿sabemos como reaccionaríamos? ¿sería la persona alegre y positiva así hasta el final? ¿el triste y deprimido no llegaría nunca a reaccionar?

Yo creo que todos tenemos un límite tanto por arriba como por abajo y la persona más alegre y positiva sucumbiría bajo la presión de saber que se le escapa el tiempo, que sus horas están contadas y todo lo que quiere, al final quedará atrás; igualmente, pasado un tiempo, el deprimido despertaría por un instante, aunque sea corto, para lanzarse a la piscina y realizar alguno de sus deseos más profundos.

En mi caso, creo que sería más bien del segundo "grupo". Por lo general suelo ser bastante negativa, pero quizá me sorprenda a mi misma...¡¿quién sabe?! Lo que sí tengo claro es que no me gustaría saberlo. Desaparecería la emoción e la vida, la incertidumbre del qué pasará mañana o donde estaré el mes que viene...

domingo, 24 de mayo de 2009

tic tac


Al ritmo del tic tac, decidí salir a recuperar el tiempo perdido...pero al cabo de unos minutos me di cuenta de que había perdido más horas que segundos había encontrado.

Pero después pensé...

En el momento en el que dejas de luchar contra él, el tiempo se pone de tu parte.

miércoles, 15 de abril de 2009

Semana Santa...


Desde hace muchos años (ya casi no recuerdo cuántos) he pasado la Semana santa fuera de Granada. Siempre nos íbamos en viaje familiar a cualquier parte del mundo para evadir nuestros problemas por unos días.
Este año, sin embargo, no he podido disfrutar de vacaciones en estas fechas, así que me propuse que fuera ésta una semana cultural. Siempre me habían contado lo bonita e impresionante que es la Semana Santa granadina, con su Cristo de los Gitanos por la Cuesta del Chapiz o el Silencio por la Carrera del Darro... Así que me propuse ver todos y cada uno de los pasos en los sitios "recomendados".

En realidad, las procesiones nunca me han gustado. Cada paso que he visto en mi vida (siempre con alguna excepción) me ha producido un sentimiento de tristeza, pena o melancolía. Incluso cuando era pequeña, que me quedaba en casa de mi abuela y veía algunas procesiones desde el balcón, las ganas de llorar que me provocaba eran tan intensas que prefería esconderme. Y me gustaría aclarar que este sentimiento de tristeza no estaba unido al sentimiento religioso...

La cuestión es que he disfrutado de la cultura granadina al máximo. He visto un gran numero de pasos (no todos como me hubiera gustado) y he descubierto una Granada diferente. Me he vuelto a enamorar de mi ciudad, a la que tenia un poco olvidada (eclipsada por el encanto italiano), de sus barrios antiguos, de su Alhambra, de su gente... Pero también he aprendido que este sentimiento de tristeza no se pasa con los años.
Así pues, tengo claro que he disfrutado del momento, y no sé lo que me deparará la Semana Santa del año próximo, pero seguro que no será igual que esta.

jueves, 2 de abril de 2009

escapadita



Nunca olvidaré la primera vez que estuve frente a Fontana di Trevi: eran las 3 de la madrugada, despues de un dia de fiesta, pues era el "1º Maggio" y en Roma habia una gran fiesta con conciertos durante todo el día y mucho alcohol de por medio...
Despues de un largo paseo desde San Giovanni, pasando por el Colisseo y los Foros Romanos (intentando bajar nuestro nivel de alcohol en sangre) decidimos buscar la fuente más famosa de esta ciudad. Según nos acercabamos por las calles estrechas y torcidas, el sonido del agua se hacia cada vez más intenso. Tanto, que nos parecia estar acercandonos a unas cataratas del tamaño de las del Iguazú.
Una amiga decidio taparme los ojos y guiarme hasta la fuente siguiendo solo el sonido del agua. Y cuando estuve frente a ella me quitó las manos de la cara y me dejó allí, plantada delante de la misma.

Nunca imaginé que fuese tan grande. Me impresionó que estuviera situada entre callejones y que la encontraramos al girar una callecita... Despues de un rato contemplándola, desee que aquella noche no terminara nunca, pues el sonido del agua cayendo, la oscuridad y, sobre todo, que estaba alli solo para nosotros, sabia que no se volvería a repetir.

Después de aquel día he vuelto varias veces a Roma y cada día que he pasado en esa ciudad he ido a ver la fuente, pero nunca a vuelto a ser igual que aquel día...

Este año vuelvo a Roma. Cada vez que voy es una ilusión, un deseo hecho realidad. Y como no, esta vez tambien visitaré "La Fontana"

miércoles, 1 de abril de 2009

entusiasmada...


Y con el tiempo, lo que pensé que eran amores, solo fueron entusiasmos...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Disfraces...



Este fin de semana tengo una fiesta de cumpleaños, pero será una fiesta de disfraces temática: películas.
Mis amigas y yo hemos decidido ir de "películas de bollywood" para lo cual llevamos unos cuantos días buscando información. Entre todas las cosas que vi, estaba esta foto que explica como ponerse un Sari. Y aunque parece fácil, no tengo muy claro si nos quedará tan bien como a la modelo, o como dice una amiga, seremos orugas liadas en un capullo... :D
En fin, eso no lo sabremos hasta que llegue el domingo... aunque lo que importa no es cómo iremos, sino lo que nos riamos!


PD probad a ver si con la explicación del dibujo sois capaces de que os quede como a la modelo de foto!! jejeje

lunes, 19 de enero de 2009

Cosas de la vida



¡Qué curiosa es la vida!
Resulta que hago un blog-chorra en el que escribo tonterias y curiosidades de mi vida cotidiana. Un dia mirando por la red vi una cosa que me gustó y copié la idea: un faro que me ilumina en el camino... y busqué fotos de faros que me inspirasen. La foto que pongo hoy fue la que finalmente seleccioné.
En realidad no sabia donde estaba ese faro ni si lo vería alguna vez. Pero la vida es así y después de Navidad decidí hacer un viaje relampago a cualquier parte del mundo y las casualidades me llevaron a Gran Canarias, a visitar a unos amigos.
No tenia ni idea de que el faro que seleccioné estaba allí, ni que iria a visitarlo y estar tan cerca del mismo... Pero, sobre todo, lo que no sabia es que el faro que elegí para que iluminase mi camino, sería el mismo que me anunciaría una triste noticia... En aquella increible playa y bajo la luz de ese mismo faro, me enteré de que mi abuela por parte de madre habia decidido dejarnos para pasar a una mejor vida con el resto de su familia.
Curiosidad o ironia de la vida, el caso es que ese faro ilumina mi camino, pero en otra parte del mundo, otro faro se apagó dejando a oscuras un pedacito de mi corazón...

jueves, 8 de enero de 2009

Balance de 2008


Una vez terminado el año y después de la resaca Navideña es cuando, de verdad, se puede hacer balance del año.
Lo que empezó como un año perdido en la desesperación del no saber qué hacer con mi vida, ha terminado, ahora puedo decirlo, como uno de los mejores años!
Enero me planteaba un año con pocas espectativas... Estaba haciendo un curso de cocina que cada día me motivaba menos y al que no le estaba viendo ningún futuro laboral. Pero llegó febrero y con él un llamada que habría de cambiar mi vida! Una beca que había solicitado y a esas alturas ya no consideraba posible me brindo la posibilidad de abrir , no la venta, sino el balcón que años atrás había dejado entornado esperando que llegara este momento: ¡volver a Italia!
Con una semana para preparame, deje atrás todo lo que estaba haciendo para vivir una nueva aventura. Y sin ninguna duda puedo decir que ha sido LA MEJOR DE MI VIDA.
Allí he conocido gente increíble, he disfrutado de cada momento al máximo, he sufrido la distancia, pero sobre todo, he vivido MI vida. Han sido cinco meses de aprendizaje continuado de los que no me arrepiento ni un segundo y de los cuales me acuerdo cada día.
La vuelta, a finales de junio, fue difícil. Me llevaba una maleta llena de amigos, paisajes, recuerdos... pero allí se quedó un pedacito de mi corazón.
Pero una nueva vida me esperaba en casa, pues nada tenia que ver con la que me deje cuando decidí irme...
Julio me trajo un nuevo trabajo, mucho más motivador que todos los anteriores y que hacia mucho tiempo que estaba esperando. Así que sin tiempo para vacaciones, comencé a currar. Los principios siempre son duros y en este caso no iban a ser menos, pero con trabajo y esfuerzo todo se consigue.
Y así he pasado el verano, entre el trabajo y la piscina (doy gracias a mis padres por tener una casa como esta!) hasta que llegó el otoño y con el una visita muy esperada: Uno de mis amigos italianos se pasó por aquí a verme. Fue una semana genial!Nos reimos, recordamos anecdotas y le enseñé mi ciudad.
Pero tuvo un final truncado... tanta felicidad era imposible.
Esto me llevo al distanciamiento con una de mis mejores amigas y a un tiempo de soledad y tristeza.
Pero como dicen, el tiempo todo lo cura, y el espacio se fue llenando con otras cosas... entre ellas un gran vínculo entre compañeros del trabajo, los cuales me dan unos momentos inolvidables!
Y sin darme cuenta ha llegado diciembre, y con el la Navidad y con ella mi hermana.
¡Cuánto se echa de menos a la familia cuando está lejos! Suponía que estas serian unas Navidades tristes (como habían sido las ultimas) y sin embargo no ha sido así. Hacia mucho tiempo que no me divertía tanto y menos en este período... pero la gente nunca deja de sorprenderte, para bien o para mal. En mi caso ha sido para bien, tengo que alegrarme de ello...
Así pues, ha terminado este año para mi. Ha sido un gran año. Pero aunque ha estado repleto de cosas, no puedo evitar pensar en lo que le ha faltado... y pienso en el nuevo año que comienza, repleto de espectativas, quizá sea el que me traiga eso que el anterior no me dio.

¡Feliz año nuevo a todos!

lunes, 29 de diciembre de 2008

Recuerdo de invierno




El otro día me levanté temprano para irme a trabajar. Era una mañana fría pero soleada. Iba caminando pensando en mis cosas, con la Sierra al fondo... ¡Qué vistas tan bonitas! cuando me asaltó un olor familiar que me trasladó años atrás...

Hace algunos años ya, me dedicaba a jugar al voleibol. Todos los fines de semana me levantaba temprano para ir a jugar, hiciera el tiempo que hiciera. Pero a mi me gustaban esas mañanas como las de hoy, en las que que respiras el aire frío y lo notas entrando en los pulmones a la vez que el sol tan brillante deslumbra cuando miras al cielo... Esos días tenían un olor característico, tiene ese olor que me ha trasladado al pasado y me ha dibujado esta sonrisa en la cara...
¡Que emocionantes eran!
Y de repente me he visto jugando de nuevo, sintiendo esa emoción y esos nervios a la vez que disfrutaba con el deporte que más me gusta, el que se me daba bien...

En ello estaba cuando llegué al trabajo... ¡Bonita ilusión!

Al menos empiezo el día con una sonrisa.